septiembre 09, 2013

Carajo. Alguien dígame que putas les pasa a todas los demás, en que demonios consiste esa felicidad que se ve, se huele, se siente más falsa que el mundo en el que vivimos. 
No se puede ser feliz en estás situaciones. En tu situación que además de todo resulta ser tan superficial y escueta. 
Ese debe ser el tan anhelado secreto, dejar que lo único que importe sea que el carro tenga gasolina y que en el refrigerador hay dos o tres alimentos que alcancen para surtirse la semana. 
¿De verdad no hay nada más allá en sus horribles mentes, que no sea el hoy, el ahora y el yo?
Pero que demonios están haciendo. No se casan de lo mismo, every single fucking day, al parecer. 
Ya no soportaré más. Estoy a nada, a nada de hacer justicia por mi propia mano. 

enero 10, 2011

La Calle del Desengaño...

Ahí viví por un tiempo, desde abril de 2008 hasta un tanto entrado el 2009 pero sin llegar a la mitad. No es una metáfora, en algún momento (que desconozco) así se llamo la calle. Debo decir que ese nombre me parece más interesante que el que ahora porta (el de uno de los doctores que fundaron la Academia Nacional de Medicina de cuyo apellido no quiero acordarme).
Y ahí me desengañé varias veces, no sé cuantas y tampoco sé si vivía engañado; sin embargo, ahí me di cuenta de muchas cosas que verdaderas o no, han terminado por hacer impacto en mi. A quien le importa.


Como cada año (dos para ser muy exacto) intentaré llevar el blog a buen término, es decir publicar algo que salga de algún lado y se re-transmita por la punta de los dedos hasta el teclado de la MAC-ina (han de saber que escribo con la punta y no con la yema). 


Espero que esta vez así suceda.




Desde La Calle del Desengaño


Yo.